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lunes, 24 de mayo de 2010

Proyecto Osito de Peluche



Ositos de Peluche es un proyecto de la Red iEARN
Un proyecto colaborativo, desarrollado a través de email, para los chicos de todo el mundo.
Descripción
El proyecto Ositos de Peluche apunta a alentar la escritura creativa a la vez que a servir como vehículo para promover el entendimiento cultural entre los estudiantes. Los participantes se envían un osito, mapas, fotos, y cualquier otra cosa que ellos quieran, por correo aéreo. Cuando el osito llega, éste envía su diario -vía correo electrónico- sobre sus experiencias.

Objetivo
Hermanar pares de escuelas, para intercambiar un osito de peluche que luego escribirá a casa contando sus aventuras, los lugares donde ha estado y las cosas que ha visto y hecho. Dirigido inicialmente a estudiantes de escuelas primarias, el proyecto rápidamente atrajo la atención de entusiastas alumnos de secundaria.

Cómo participar

Pueden participar desde clases completas hasta alumnos individuales, con la guía de un profesor. Dependiendo de las circunstancias, el osito podrá visitar hogares, ir de excursión, participar de las clases, fiestas o eventos sociales. Todo lo que los chicos hacen puede ser escrito en forma de diario, para que luego el osito envíe a su hogar. El proyecto estará limitado sólo por la imaginación de los participantes.

El docente interesado en participar debe completar el formulario de inscripción y enviarlo a María Ridao, facilitatora del Proyecto Ositos de Peluche en español.

Luego la facilitadora le enviará oportunamente (cuando se inscriba otra clase con estudiantes de la misma edad) los datos de la clase hermana con la que estará trabajando.

A lo largo de los años en que este proyecto se ha desarrollado (en inglés y en español), se han intercambiado ositos entre escuelas de países que incluyen Argentina, Canadá, Ecuador, Inglaterra, Alemania, Dinamarca, Suecia, Escocia, Irlanda, Nueva Zelanda, Estonia, Letonia, Lituania, Rumania, Rusia, Eslovenia, Sudáfrica, Turquía, EEUU, Australia, Costa Rica, España, Colombia, Guatemala y otros. Más de 1500 clases han participado enviando los diarios de los ositos a través del correo electrónico, herramienta que resulta últil para intercambiar de manera rápida y sencilla.

Grados/Edades

Todas las edades.

Curriculum

Escritura creativa, estudio de la Sociedad y el Medio Ambiente, Tecnología.

Contribución

Se espera que los estudiantes se entusiasmen con la idea de aprender más sobre otras culturas y lugares, a través de
lo que el osito ve y cuenta. Además, se busca promover que sean tolerantes y romper barreras y estereotipos desde una edad temprana.

Inscripción

Para inscribirse, se debe completar el siguiente formulario (uno por clase interesada):

Nombre del maestro/profesor:
Grado/Edades:
Nombre de la escuela:
Dirección:
Ciudad:
Estado/Provincia:
País:
Código postal:
Dirección electrónica:
Teléfono:
Fecha de inicio y finalización de clases:

Enviar el formulario completo a María Ridao, facilitadora del Proyecto Ositos de Peluche en español.

El proyecto Ositos también se puede trabajar en inglés (Teddy Bear Project), cuya facilitadora es la profesora Muriel Wells de Australia. Los interesados en esta modalidad, deben enviar el formulario completo especificando que desean trabajar en *idioma inglés*.

Evaluación

El proyecto Ositos ha resultado tremendamente exitoso. Cuando analizamos los factores que contribuyeron al éxito, pudimos identificar los siguientes:

El proyecto es simple y atrapa la imaginación de los niños.

El osito es algo tangible, los chicos establecen una relación con él.

El proyecto proporciona un motivo para escribir y para continuar haciéndolo.

La Red Internacional iEARN, que facilita el desarrollo de este proyecto, tiene contactos con muchas escuelas de todo el mundo.

El proyecto es claro y tiene una conclusión lógica.

Por lo tanto...

El osito que los chicos enviaron a vivir esta aventura fue algo tangible con quien ellos se relacionaron.

Los ositos visitantes se hicieron muy populares. Todos querían llevárselos a casa y escribir el diario.

OSITOS DE PELUCHE: "Un proyecto nacido en Australia http://www.iearn.org.au/ y coordinado en español por la Red TELAR."

Aca encontra el trabajo realizados por los alumnos de primero junto a sus familias.

http://proyectoositodepeluche.blogspot.com/

domingo, 23 de mayo de 2010

NACE EL HIMNO NACIONAL



02:00 23/05/2010
Inspirados por una marcha patriótica difundida en 1810, Vicente López y Planes y Blas Parera escriben en 1812 el Himno Nacional. La canción es reformada en 1847 por Juan Pedro Esnaola y adopta su actual estructura en 1928. Según una tradición muy divulgada, pero no comprobada, la primera ejecución del Himno habría ocurrido en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson.

El 25 de mayo de 1813 en la Plaza de la Victoria es cantado en público por primera vez por los alumnos del maestro Rufino Sánchez.
Imprimir Enviar Compartir Tamaño El 15 de noviembre de 1810 "La Gaceta de Buenos Aires" publicó la denominada "Marcha Patriótica", compuesta "por un ciudadano de Buenos Aires para cantar con la música que otro ciudadano está arreglando", según indicaba el texto de esa nota. Los autores quedaban en el anonimato, según esta información, pero era un secreto a voces de que se trataban de Esteban De Luca y Blas Parera.

Fue la primera marcha de real importancia que la literatura y la música brindan para homenajear a los hombres y a los acontecimientos de Mayo.

"La América toda se conmueve, al fin y a sus caros hijos convoca a la lid. A la lid tremenda que va a destruir a cuantos tiranos la osan oprimir. La patria en cadenas no vuelva a gemir, en su auxilio todos la espada ceñid. El padre a sus hijos puede ya decir: gozad de derechos que no conocí. La Patria en cadenas no vuelva a gemir, en su auxilio todos la espada ceñid. Sudamericanos: mirad ya lucir de la dulce patria la aurora feliz", dice su letra.

Otros le seguirán con similar impulso, entre ellos el "canto patriótico" del poeta Saturnino de la Rosa y con el aporte musical del maestro barcelonés Blas Parera, que dan a conocer, a través del canto de 3 niños, en el Cabildo, el 26 de mayo de 1812.

Quizás el antecedente más importante del Himno Nacional, fue el denominado "himno a la libertad", que integraba la obra teatral "25 de Mayo", y que había sido estrenada en el Coliseo Provisional. Se trataba de un melodrama escrito y dirigido por Luis Ambrosio Morante. Morante era mulato y fue un luchador que utilizó el poder de la palabra y de la imagen desde el escenario, para difundir los ideales de la revolución.

Para el historiador Mariano Bosch, "El 25 de Mayo", con música de Parera, debe ser considerada la primera creación teatral nacional.

El 26 de marzo de 1813, durante las sesiones de la Asamblea General Constituyente, el debate de un Himno que expresase los ideales de mayo, volvió a fojas cero. Es así que se encarga a los asambleístas fray Cayetano José Rodríguez y Vicente López y Planes que cada uno presentara un himno para seleccionar el que constituyera el tan ansiado canto patriótico oficial. El 4 de agosto de 1812 los Cabildantes aprobaron unas estrofas de fray Rodríguez, pero ese mismo día, a la salida de la reunión, muchas personas a manera de protesta, entonaron unas estrofas que había compuesto López y Planes después de la función de teatro de "25 de Mayo", y a las cuales había puesto música Parera.

A pesar de las disposiciones del Cabildo para que la poesía del fraile franciscano "se mande a poner en música cantable, sencilla y majestuosa, de modo que pueda entonarse fácilmente por los niños y demás clases del pueblo", el proyecto quedó en la nada.

El 11 de mayo de 1813 López y Planes hace conocer su versión, que provocó una reacción favorable, incluido Rodríguez, quien retiró su propuesta. Por proclamación se selecciona la obra escrita por el abogado López y Planes, que tenía el acompañamiento musical del maestro Blas Parera.

Sin duda el poeta introdujo modificaciones. Por lo pronto, en agosto de 1812 no hubiera podido incluir entre los "letreros eternos" de las glorias patrias a Tucumán ni a Salta ni a San Lorenzo.

Para el historiador Antonio Pérez Amuchástegui "resulta muy aventurado afirmar que la letra del himno se remonta a 1812, ya que la conocida composición de López es un alegato ardiente a la soberanía nacional, a la independencia y al repudio abierto a todo lo español. No sabemos si semejante letra, hubiese sido aprobada y aun tolerada por el mismo gobierno que había ordenado a Belgrano "ocultar" su bandera y había aceptado reconocer la unidad nacional española. Las expresiones igualdad, nueva y gloriosa nación, pueblo argentino, y otras, agregadas a los anacronismos antedichos, son elocuentes expresiones de que cuando López trabajó en su composición de 1812, lo hizo con nuevo espíritu y con marcada influencia del tono impreso a la política por la Asamblea".


¡Oíd mortales...!


El 25 de mayo de 1813 y en la Plaza de la Victoria,- que ya tenía la pirámide en homenaje a 1810-, es cantada por primera vez por los alumnos del maestro Rufino Sánchez. A la noche, y en el Coliseo Provisional, también es cantado por un grupo de niños.

No pocos historiadores han discutido sobre el tema. También se sostiene que la primera interpretación ocurrió en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson. No está debidamente registrado que se haya presentado por primera vez durante una de las veladas musicales de Sánchez de Thompson, pero sí en otras oportunidades. Está el registro en las Actas de la Asamblea del año '13 de su presentación oficial.

De 1847, cuando Juan Pedro Esnaola realizó un arreglo de la música para obsequiárselo a Manuelita Rosas, a 1928 en el que se oficializó definitivamente el texto del Himno, éste tuvo diversas modificaciones dictadas, por lo general, por necesidades docentes. En esa última fecha se decretó la adopción de la versión hecha por Esnaola en 1860, con leves variantes que nada afectan la integridad del texto.

En el capítulo dedicado a la Asamblea del año '13 de la obra "Crónica Argentina" del historiador Antonio Pérez Amuchástegui, hay un apartado sobre el Himno. En 1817, un diplomático norteamericano, Henry Brackenride, fue testigo de la extraordinaria difusión que había alcanzado en el pueblo rioplatense la canción patriótica de Vicente López y Planes y Blas Parera, que la Asamblea consagró como canción nacional.

Brackenride viajaba en un pequeño bergantín entre Montevideo y Buenos Aires y, en el transcurso de la travesía, escuchó las estrofas del himno coreadas espontáneamente por sus acompañantes.

El relato del diplomático norteamericano, tomado de su libro "Voyage to South América", publicado en Baltimore en 1819 dice: "por la tarde nuestros compañeros, después de beber un vaso de algo estimulante, rompieron con una de sus canciones nacionales, que cantaron con tanto entusiasmo como nosotros entonaríamos nuestro "Hail Columbia". Me uní a ellos en el fondo de mi corazón, aunque incapaz de tomar parte en el concierto con mi voz. La música era algo lenta, aunque audaz y expresiva... Este himno, me dijeron, había sido compuesto por un abogado llamado López, ahora miembro del Congreso, y que era universalmente cantado en todas las provincias de El Plata, así en los campamentos de Artigas, como en las calles de Buenos Aires, y que se enseña en las escuelas como parte esencial de la educación de la juventud…".


Mariquita Sánchez de Thompson


Según una tradición muy divulgada, pero no comprobada, la primera ejecución del Himno habría ocurrido en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson, que se ubicaba en la calle del Empedrado, a la altura del 200 de la actual calle Florida de Buenos Aires.

En el Museo Histórico Nacional se exhibe el piano junto con el famoso óleo de Pedro Subercaseaux, titulado "Himno Nacional", en el que se recrea la supuesta escena de esa jornada histórica.

Lo que sí hay testimonios escritos es sobre la difusión que Sánchez de Thompson realizaba de la nueva canción en sus audiciones musicales.

En la conciencia colectiva se arraigó esta imagen e idea debido, probablemente, a la difusión que durante años se ha efectuado en los manuales escolares, en donde se la señala como la primera cantante del Himno Nacional. Hay testimonios de sus múltiples actividades que han dejado algunos de sus amigos, como Juan Manuel de Rosas (en su infancia), Bernardino Rivadavia, Juan Bautista Alberdi, Esteban Echeverría y Faustino Sarmiento. Fue la única porteña a la que el general San Martín envió la medalla conmemorativa de su entrada en Lima, y Belgrano las de Salta y Tucumán.


"López y Planes" y "Blas Parera"


Todo indica que la idea del himno surgió en 1812 por la "inspiración" de Vicente López y Planes y Blas Parera. El nieto de Vicente López, Lucio V. López, dejó constancia de que las estrofas fueron escritas en su casa, -según indicó - "sobre una mesita de caoba de abrir y cerrar". El relato del nieto continúa diciendo que "después de algunos intentos fallidos logra la inspiración necesaria en la noche del 8 de mayo de 1813 después de concurrir a la Casa de Comedias".

El relato de Lucio López agrega que "a partir de las 10 de la noche trabajó casi vertiginosamente. Leyó y releyó sus estrofas, su entusiasmo, su excitación no le permitieron enmendar los versos débiles, y al día siguiente buscó a sus amigos para leerles el borrador".

Vicente López y Planes nació en Buenos Aires en 1785 y murió en la misma ciudad en 1856. Se recibió de abogado en el Colegio de San Carlos, y a los 28 años formó parte de la Asamblea general Constituyente del año 1813.

Cumplió funciones en el Congreso General Constituyente de 1817. Fundó el departamento Topográfico y el registro Estadístico en 1822. Fue elegido diputado nacional en 1825 y se desempeñó como presidente provisional durante el gobierno de Rivadavia. También fue ministro de Hacienda y de Relaciones Exteriores. En 1852 el general Urquiza lo nombró gobernador de Buenos Aires.

Blas Parera nació en Barcelona en 1765 murió en esa ciudad en 1830. Llegó a Buenos Aires en 1797. Tuvo una intensa actividad como compositor y músico. Fue organista en la catedral metropolitana y en las iglesias de la Merced y San Ignacio. Director de la Orquesta en el Coliseo Provisional y maestro de clave, violonchelo y canto. Tuvo participación en la defensa de Buenos Aires durante las Invasiones Inglesas.


Esnaola escribe la versión definitiva


Juan Pedro Esnaola fue un reconocido pianista y compositor que desarrolló su actividad artística entre 1808 y 1878. Algunos historiadores sostienen que tras las primeras lecciones musicales en Buenos Aires con el cura Antonio Picasarri, se perfeccionó en los Conservatorios de París, Madrid, Viena y Nápoles.

Hombre de gran figuración social y de buena posición económica, alcanzó la función pública y fue muy amigo del general Juan Manuel de Rosas, a quien le dedicó varios de sus trabajos.

Luego del derrocamiento de Rosas en la batalla de Caseros, continuó con su prestigio personal y presidió la Escuela de Música de la provincia de Buenos Aires.

La partitura del arreglo del Himno es de 1847 y se la obsequió a Manuelita Rosas. En 1860 publicó una versión corregida que es la que actualmente se interpreta. Esta versión se oficializó en 1928.

www.rionegro.com.ar

sábado, 22 de mayo de 2010

Exhiben por primera vez el Acta del 25 de Mayo


Télam).- Una serie de documentos que testimonian la Revolución de Mayo como el Acta del 25 de Mayo de 1810, documento hasta ahora reservado al público, se exhibe por primera vez a partir del viernes 21 en la Sala de Exposiciones del Archivo General de la Nación.

Circulares de Santiago de Liniers, notas de Cisneros, bandos, mapas de la defensa de Buenos Aires y decretos de la Primera Junta conforman un panorama impactante de documentos seleccionados a partir de un guión que da cuenta de la Revolución de Mayo.

Entre los escritos se exhiben en castellano y quechua el decreto que declara la igualdad de los indios, asimilados a partir de ese momento a la comunidad.

La muestra se acompaña de objetos emblemáticos pertenecientes al Regimiento 1 Patricios, Museo Histórico Saavedra y Museo de la Ciudad, instituciones que sientan el marco jurisdiccional y donde tuvieron lugar los hechos.

La exposición se podrá visitar hasta agosto, de lunes a viernes de 11 a 17 en 25 de Mayo 263 con entrada libre.

TODA LA INFORMACION EN:

http://ar.especiales.yahoo.net/bicentenario-argentina

jueves, 13 de mayo de 2010

"Nuestros hijos no saben qué hacer con su frustraciones"




Padres cansados que corren tras el éxito económico; que no están nunca en casa y menos con sus hijos; padres capaces de trompear a una maestra porque no les gustó la nota que pusieron...con estos ejemplos, ¿qué pretendemos de nuestros chicos?
Imprimir Enviar Compartir Tamaño Por María Gabriela Fernández Ortega, licenciada

Hémera Centro de estudios del estrés y la ansiedad


Es común hoy en día escuchar quejas respecto a los adolescentes. Quejas respecto al consumo de alcohol, la ingesta de drogas, la promiscuidad sexual, la apatía, la indolencia o la violencia.
Según los datos de la Dirección de Psicología y Asistencia Social Bonaerense, hay 4,5 millones de alumnos ubicados en 16 mil colegios y hay registros de: Maltrato emocional (burlas, discriminación), maltrato físico (dirimen las diferencias en peleas por cuestiones territoriales, antagonismos, "porque me miró mal", "porque se hace la linda", etc), robos, uso de armas (que a veces llevan y usan en las escuelas también), consumo de drogas y alcohol, maltrato sexual, intentos de suicidio, suicidio y dos asesinatos. Es llamativo también el que en tan solo cuatro meses de este año, haya 14.199 casos de agresiones físicas a alumnos bonaerenses. El Ministerio de Educación en Catamarca informa que en los últimos seis meses se duplicaron los casos de violencia en las escuelas. Más contundente es la información de la Defensoría del Pueblo porteño donde se denuncian 147 expedientes de denuncias de violencia en escuelas de la ciudad, entre pares, de padres a maestros y de directivos a docentes. Este tipo de datos se repite en todo el país y en el mundo.

Entonces miremos más completo...
Encontramos padres capaces de trompear a la maestra porque no están de acuerdo con las notas, adultos que dirimen una discusión de tránsito con un tiro homicida en plena autopista... Y modos violentos más sutiles, que no trompean pero descalifican delante de sus hijos inclusive, a esos maestros para pretender luego que sus hijos... respeten. Padres que creen que proveer de alimentos o play-stations a sus hijos es darles lo que necesitan.

Padres cansados, de ir atrás del éxito económico, avasallados por el exceso de información, la rapidez de los cambios, y la cada vez mayor sensación de certeza... de que no hay certezas.

Padres que forman parte de una sociedad que, como los adolescentes, está confundida y cansada y enojada.

Padres que no confían en si mismos y se rinden a una cultura que exalta el poder y cuyas leyes las dicta el mercado.


Y nuestros chicos que no saben qué hacer con la frustración y el enojo que les da lidiar con la envidia, los celos, las diferencias... Que no pueden tolerar los límites, a veces ni siquiera registrarlos. Que no ven adultos que desde su propio accionar puedan transmitir valores como la bondad, la integridad, la solidaridad y mucho menos aplicar límites con amor y firmeza. Y es desde ahí que aparece el reclamo.

"Si sos tan firme como para ponerme límites, coherentes y consistentes, sos tan fuerte para sostenerme cuando me hace falta y tan sólido en tu rol como para ayudarme, servirme de apoyo y de guía cuando te necesite".


Recordemos que cuando un niño nace carece de Estructura.

Va aprendiendo a lo largo de su crecimiento, qué es bueno, qué no lo es, qué vale y que no, qué es mucho, qué es poco. Lo aprende imitando lo que ve a su alrededor. Los niños son grandes "copiones". Es de allí de dónde saca los parámetros para empezar a moverse en la vida.

El primer lugar que tienen para mirar es su propia familia, su ámbito escolar, su barrio. Después llegará la adolescencia donde empezará a formar sus propios criterios. Podrá haber coincidencias con los criterios que aprendió, y, por supuesto, disenso en otros casos. Para poder armar su propio criterio necesitará de una ruptura con los criterios anteriores (y esto conllevará peleas y rupturas con quienes los portan), para no quedar desdibujados en la identidad del otro y constituir la suya propia.

Así de importante es la influencia del otro en la vida de los niños y posteriores adolescentes. Para que cuando hagan sus "propias modificaciones" las hagan sobre un suelo sembrado, con buena semilla y no sobre un suelo árido donde es más difícil plantar Vida.


Los adolescentes están enojados. Lo expresan como pueden. Los hemos dejado solos, con valores confusos, y con recursos emocionales insuficientes para enfrentar tiempos cada vez más complejos, con más desafíos, tiempos más exigentes.

Alguna vez estos adolescentes fueron niños, que a lo largo de su crecimiento, aprendieron imitando lo que ven y el primer lugar que tuvieron para mirar es... su alrededor.


Pero si los adolescentes necesitan ayuda, somos los adultos los que necesitamos ayuda para poder ayudarlos.

Porque evidentemente, no estamos pudiendo. Somos nosotros los que necesitamos un replanteo para instrumentar las maniobras de salvataje. ¿Qué vamos a hacer? ¿Dejarlos a la deriva o rescatarlos?

Este es el momento. Manos a la obra!


www.hemera.com.ar / info@hemera.com.ar

viernes, 7 de mayo de 2010

Docente y ex alumnos protagonistas de esta historia. ¡Un orgullo!


Presentan cortometrajes realizados en La Angostura

Los docentes Miguel de Vedia y Fabiana Huertas produjeron cuatro cortos donde los actores son jóvenes de nuestra localidad. Se trata de las obras "Esfumada", "La risa", "En espera de una definición" y "Residuos".

Miguel de Vedia y Fabiana Huertas, docentes de Villa La Angostura, presentan una muestra de cortometrajes con la actuación de jóvenes de la localidad, en el marco de las actividades culturales promovidas por la Dirección de Cultura como parte de los festejos por el Bicentenario

En sus roles de Directores Teatrales y de Realizadores de Cine han presentado numerosas obras en la localidad, entre las que se cuentan "Prohibido suicidarse en primavera " de Alejandro Casona(2005); "El pacto de Cristina" de Conrado Nalé Roxlo(2006) ;"El pan de la locura" de Carlos Gorostiza(2008); el corto "Misterio del cuarto amarillo"(2008 y premiado en el Festival de Cine de la Lluvia de ese mismo año); el corto "La revolución es un sueño eterno"(2009) y el exitoso film local "Diez negritos"(2009), basado en la novela de Agatha Christie, con actuaciones de adolescentes de la villa y de gran aceptación en el público a través de cuatro funciones que se realizaron en el Centro de Convenciones.

Esta nueva presentación se realizará en el Centro de Convenciones el día sábado 15 de mayo a las 20:30 hs y la entrada es libre y gratuita.

En esta ocasión nos mostrarán 4 cortos: "En espera de una definición", la historia de un hombre atormentado por una obsesión: un mosquito, con la actuación de Eric Luscher; "Residuos", donde unos vecinos que se conocen y comparten información a partir de lo que cada uno arroja en la basura, con la participación de Federico Terpín e Ivana Mihanovich; "La risa", una maestra que castiga a su alumno por haberse reído en clase, con Jerónimo Ginaca y Julieta de Vedia; y "Esfumada", donde un hombre se obsesiona con una imagen que no logra dibujar, con la participación de Sharon Luscher y Jeremías de Vedia.

Las realizaciones fueron filmadas en el curso del año 2009 en la localidad.

sábado, 1 de mayo de 2010

domingo, 18 de abril de 2010

2010: el año de los bicentenarios

TEMA DE LA SEMANA

Bicentenario argentino (afiche oficial)

Entre abril y septiembre del 2010, cinco países latinoamericanos celebrarán los doscientos años de sus llamadas"fechas patrias". Hace dos siglos, en los actuales territorios de Venezuela, Argentina, Colombia, México y Chile ocurrieron "crisis políticas" que debilitaron las estructuras del poder colonial, y nuevos actores sociales ocuparon, por primera vez, los lugares de decisión pública, antes reservados exclusivamente para los españoles.

El 2010 es, entonces, el año en que muchos países de la región cumplirán 200 años de historia "nacional" o "independiente". Las comillas tienen una razón de ser: cuando pensamos en esos momentos inaugurales, cuando nos retrotraemos a los orígenes de lo que hoy son los países latinoamericanos, la idea de nación o de independencia es un tanto forzada.
Las revoluciones de 1810 fueron acontecimientos previos a la constitución de las identidades nacionales fragmentadas, que se consolidaron décadas después. Al mismo tiempo, la idea de independencia, si bien estaba más presente en las mentes de los revolucionarios, tampoco era el centro de la disputa política de lo que hoy celebramos como "bicentenario".

En muchos lugares de América, 1810 fue un año decisivo. La crisis de carácter regional (los levantamientos ocurrieron desde el centro de México hasta el Río de la Plata, en una época en la que las comunicaciones eran dificultosas y resultaba imposible la coordinación previa de acciones simultáneas) estaba vinculada con las tensiones entre criollos y españoles originadas por la organización del sistema de gobierno colonial y las restricciones a los comerciantes locales para hacer negocios por fuera del monopolio de la corona.

Finalmente, los procesos estructurales, complejos y de larga duración, estallaron en crisis que se manifestaron en acontecimientos de corta duración.
En la historia, muy frecuentemente, las cosas cambian cuando las personas, los integrantes de la sociedad y protagonistas del acontecer histórico, deciden realizar acciones para cambiar el estado de las cosas.
Y eso fue lo que ocurrió en varias ciudades de los dominios coloniales españoles en América, a comienzos del siglo XIX.
Personajes muy diversos en su origen y también en sus ideas, sus motivos y sus intenciones, ubicados en contextos diferentes, tomaron la audaz decisión de cambiar la realidad, a pesar de no tener certezas acerca del destino que podían tener sus propias acciones. Algunos de ellos eran hombres ya relevantes de las elites locales; otros encontraron en las revoluciones el modo de ingresar en la vida pública, en un espacio que era muy poco permeable a recibir nuevos integrantes.

En la enseñanza primaria y media la construcción del relato histórico de la comunidad, de la patria, es quizá uno de los pilares para los que fue pensada la educación pública. La idea de formar "ciudadanos" implica necesariamente recrear permanentemente el origen de esa comunidad de pertenencia, de conocer sus protagonistas, sus momentos fundacionales, etc.
Pero, al mismo tiempo, como lugar de aprendizaje, de indagación crítica sobre la realidad, presente y pasada, la escuela actual propone desnaturalizar las imágenes establecidas y cuestionar el "sentido común", tan omnipresentes en los ámbitos de la vida cotidiana.

Por esto, invitamos a los docentes a iniciar el ciclo lectivo del año de celebración del bicentenario de la revolución de mayo de 1810 indagando, junto con los jóvenes, el significado de estos "bicentenarios": en plural, para no poder de vista el carácter regional y continental de estos acontecimientos demasiadas veces presentados como "fragmentos" de "historias nacionales", por entonces inexistentes.

El nombre del cambio

Llorente. Dibujo que representa el epidodio
conocido como "El florero de Llorente" que dio comienzo
a la lucha por la indepedencia de Colombia.

En algunos relatos, como en el caso de la Argentina, se instaló la idea de "revolución", a pesar de que el levantamiento no tuvo muchas de las características que solemos darle a ese término: participación popular masiva, violencia, cambios abruptos.
En otro, como el caso de Colombia, se celebra la "fecha patria" como "El grito de la libertad", un acto simbólico que hoy, desde la perspectiva histórica, sabemos que pudo contribuir a desencadenar la posterior independencia, pero que en su momento no pareció tener un significado tan profundo.
Y en otros casos, como en el de México, se recuerda el comienzo de una larga guerra civil por la independencia a partir de un "llamado a las armas" hecho por un sacerdote en la puerta de su iglesia, pasada la medianoche.

Colombia y "el grito de libertad"

El comienzo de la rebelión colombiana es narrado por la historiografía nacional de ese país a partir de un hecho puntual, anecdótico. El 20 de julio se conmemora el "Grito de Libertad".
El nombre no remite a algún acto masivo, o a un levantamiento en armas, si no más bien a una reyerta que tuvo lugar en un almacén de la ciudad de Bogotá.
Se trata del episodio conocido como "El florero de Llorente": un pequeño grupo de criollos conspiradores buscaba la manera de realizar un hecho que conmoviera a los vecinos de la ciudad y los impulsara en la lucha por la libertad. Las dificultades para organizarse y el escaso número de los simpatizantes del grupo, lo llevaron a planificar una acción que no comprometía el poder colonial, pero que sí tendría una importante repercusión.

Los hechos son contados así. En la mañana del 20 de julio de 1810, los criollos conspiradores se dirigieron al negocio de un poderoso comerciante español peninsular, José González-Llorente, ubicado en el centro del mercado más importante de la ciudad, y le pidieron prestado al comerciante un florero que tenía en su local, invocando que los necesitaban para una reunión de agasajo que supuestamente se llevaría a cabo esa misma noche. El comerciante español se negó al "préstamo" lo que fue usado como excusa para comenzar una agresión pública y denunciar la discriminación que se hacía contra los criollos. El revuelo tuvo éxito y a partir de este hecho, aparentemente menor, la convulsión social fue creciendo, hasta provocar la convocatoria a un cabildo abierto, que días después ordenó la destitución del virrey Amar y Borbón.
Pero el camino hacia la independencia de Nueva Granada fue largo. En 1816 las fuerzas realistas volvieron a dominar la situación y los acontecimientos posteriores estuvieron signados por la formación de grandes ejércitos y de batallas bélicas con altos costos humanos. La guerra de independencia tuvo un desarrollo regional y fue liderada por Simón Bolívar, quien desde la vecina Caracas, intentó unir en una "Gran Colombia" las aspiraciones ide libertad de los habitantes de Nueva Granada y de la Capitanía General de Venezuela.

México y el llamado del cura Hidalgo

En México, las acciones comenzaron también a partir de una pequeña conspiración en la ciudad de Querétaro. Un grupo de ciudadanos ilustres preparaba con detalle una sublevación para fines de 1810. Pero la filtración de la información hizo que las tropas españolas fueran apostadas en las cercanías de la ciudad. Sin embargo, uno de los principales instigadores –el cura Hidalgo– logró conocer que la conspiración estaba al descubierto. Sin perder un minuto, en plena madrugada, convocó con campanadas de su iglesia a los vecinos del pueblo de Dolores. El mito recupera las primeras palabras que el cura pronunció ante la muchedumbre: "¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Viva el Rey Fernando VII!, ¡Muera el mal gobierno!"

Bicentenario mexicano (afiche oficial)

El poder de esa frase célebre condensa los principales ingredientes de la revuelta mexicana: la convocatoria a la revolución se hacía desde la autoridad religiosa. Incluso se considera como primera bandera mexicana al estandarte de la Virgen de Guadalupe. El símbolo religioso fue uno de los más disputados a lo largo del todo el conflicto armado entre las fuerzas realistas y los independentistas. En segundo lugar, aparece claramente el apoyo formal al Rey Fernando VII, algo común a todas las rebeliones de 1810. Las interpretaciones históricas construyeron el concepto de la "máscara de Fernando VII", al considerar que los procesos independentistas utilizaron la aceptación que tenía la figura del Rey para impulsarse en un primer momento. Fernando estaba preso, por orden de Napoleón Bonaparte, lo que permitía unificar los reclamos de autonomía y libertad bajo la apariencia de estar, al mismo tiempo, combatiendo la invasión francesa en la península ibérica. Por último, la referencia al "mal gobierno" cargaba la responsabilidad sobre la administración colonial en Nueva España.
Unas de las características de los acontecimiento mexicanos de 1810 fue el carácter popular que tuvo desde un comienzo el proceso independentista. A diferencia de lo que ocurrió en la mayoría de las colonias en América del Sur, el comienzo mismo de la revuelta tuvo un componente más participativo y menos elitista. El cura Hidalgo, apremiado por el desbaratamiento del plan conspirativo incial, debió improvisar: convocó a los fieles a la iglesia y allí sumó a vecinos "ilustrados" pero también a campesinos. Y una de las primeras acciones fue llegar hasta la cárcel y liberar a los presos para sumarlos a la causa. Por eso, las filas del naciente "ejército revolucionario" tenían un fuerte componente popular –lo que se puso de manifiesto cuando los revolucionarios invadieron y saquear varias ciudades, lo que empezó a asustar a varios aliados de Hidalgo.
Sin embargo, si bien las fuerzas revolucionarias alcanzaron algunas importantes victorias, no pudiron hacer frente al ejército realista, bien organizado y mejor armado. En poco tiempo, las fuerzas de Hidalgo y los demás jefes fueron dispersadas y debieron huir en distintas direcciones. Finalmente el cura, fue apresado y fusilado junto con otros líderes. La guerra de independencia mexicana fue una de las más largas y sangrientas del continente.

Chile y el pedido de una junta de gobierno
El caso chileno fue, tal vez, el más parecido al del Río de la Plata. La fecha símbolo para Chile es el 18 de septiembre de 1810. Ese día, el gobernador Toro y Zambrano convocó, finalmente, a un cabildo abierto, ante los insistentes reclamos de la elite criolla local luego de conocer los sucesos de mayo ocurridos en Buenos Aires.

Bicentenario chileno (afiche oficial)

En esa reunión, los asistentes comenzaron a pedir "¡Junta queremos, Junta queremos!", y finalmente, el gobernador decidió entregar el mando para que se conformara la Primera Junta Nacional de Gobierno de Chile.
A diferencia de lo ocurrido en Colombia y en México, los acontecimientos chilenos fueron muchos más circunspectos, organizados por criollos destacados de la ciudad de Santiago. Incluso el anciano gobernador (que tenía 82 años de edad, algo muy poco frecuente en la época) fue una figura de conciliación, que al momento del pedido de instalación de la Junta, prefirió ceder el poder, antes que recurrir a algún tipo de resistencia.
Pero los problemas para las nuevas autoridades nos tardaron en llegar: si bien Chile no era una plaza de importancia para las fuerzas militares españoles, sí lo era el Perú, desde donde llegaron tropas españolas con el propósito de restaurar el orden previo.
Frente a esta situación, la Junta de Santiago se puso en contacto con la Junta de Buenos Aires, y se inició así una relación que resultó clave para que, años después, el Ejército de San Martín se complementara con las fuerzas al mando de Bernardo O´Hggigins y afianzaran la independencia de lo que luego terminaría conformando la República de Chile.

Celebraciones nacionales, para un fenómeno continental
Las historias locales ocurridas en 1810 tienen en común que en ellas se reconoce el acto fundacional de lo que años más tarde serían países, naciones, definidas por Estados Nacionales americanos.
Pero, estos primeros ensayos de gobiernos autónomos, o de llamados a crearlos, fueron dimensionados como tales luego, cuando la independencia finalmente se consolidó. Podemos decir, entonces, que fueron los hechos ulteriores los que terminaron de dar a estas "revoluciones" o estallidos de libertad el valor histórico que hoy les otorgamos.

Nos acostumbramos, y la escuela en esto tuvo y tiene un rol fundamental, a pensar los sucesos de 1810 en términos "nacionales". Así se diga que la Argentina era en aquel 25 de mayo de 1810 todavía un proyecto, se aborda su estudio desde esa clave: como origen de "una nación". Muy pocas veces se dimensiona que la "constitución de la Nación Argentina" fue uno de los muchos resultados posibles de lo que comenzó aquel día.
Tanto porque los protagonistas no pensaban su involucramiento en términos nacionales, sino también porque muchos de ellos sentían, en última instancia, un vago nacionalismo español.
También es necesario tener en cuenta que la conformación posterior de los límites y divisiones políticas que actualmente existen en los territorios nacionales de los países que forman América Latina fue una de las tantas resoluciones posibles que tuvo la prolongada guerra de independencia continental.

Si tomamos el año 1810 como momento de inicio, y 1825 como el final, cuando las últimas tropas realistas se rinden ante Sucre, en lo que hoy es Bolivia, pasaron 15 años de enfrentamientos y disputas. En este tiempo, se desarrollaron complejos procesos de unificación y división territoriales. Por poner algunos ejemplos, "la guerra de independencia" comenzó por contar con una unidad en el marco de las Provincias Unidas del Río de la Plata, dónde estaban integrados porciones de territorio que hoy están bajo jurisdicción de varios países: Argentina, Bolivia, Uruguay, Paraguay, el sur de Brasil y parte de Perú.
Por todo esto, sin duda, resulta más pertinente pensar ese tiempo fundacional más como una época en la que se desarrolló un proceso de carácter supranacional o prenacional.
La acumulación de los estudios económicos, sociales y políticos demuestran la existencia de tensiones y conflictos similares en todo el subcontinente latinoamericano. Desde México a Buenos Aires, un mismo régimen colonial (con muchas particularidades, pero con una tendencia a compartir grandes rasgos) entró en crisis y diversos sujetos de esa sociedad colonial buscaron la manera de liberarse de los vínculos de dependencia.

En este marco de análisis, no es posible sostener la existencia de un "plan continental" para expulsar el poder español de América. El nivel tecnológico impedía cualquier coordinación entre las fuerzas rebeldes, que incluso desconocían la simultaneidad de muchas de sus acciones. Pasaban semanas y meses antes que los habitantes de Caracas pudiran tener noticias de los acontecimientos que se estaban produciendo en Santiago o en Buenos Aires. Esta dificultad material para la comunicación y el conocimiento mutuo entre terrotorios alejados se puso de manifiesto pocos años después, cuando Simón Bolívar intentó, con poco éxito, conformar una unidad más similar a las dimensiones de las antiguas colonias y frenar el proceso de constitución de pequeñas países.

Bicentenario.
Afiche del Centro Cultural de la Cooperación.

La construcción de las identidades nacionales (un proceso muy posterior, más de los fines del siglo XIX que de sus comienzos), llevada a cabo por los gobernantes cercanos al primer centenario (1880-1910), fue hilvanando historias contradictorias, llenas de avances y retrocesos, de conflictos, de búsquedas de caminos alternativos, de esperanzas y de infortunios.
Sin embargo, en todos los casos, resultó necesario imponer "un relato" que diera sentido a cada  una de las "historias nacionales", aunque los protagonistas de los "hechos fundacionales" hubieran tenidos una identidad colectiva más amplia ("americanos" se llamaban a así mismos, desde México hasta el Río de la Plata).
Es en ese proceso de construcción de las "historias nacionales" que se puede comprender la "vinculación" de los llamados "héroes" con uno de los nuevos países en particular: la Argentina conservará a José de San Martín; Venezuela, a Simón Bolívar; México a Hidalgo, y Chile a Bernardo O´Higgins.
Esta suerte de "reparto" de héroes nacionales puede ser comprendida en la medida en que cada uno de estos protagonistas tuvo una actuación destacada en determinados sectores del territorio americanos, que luego quedaron bajo la jurisdicción de distintos países. Pero es importante entender que ellos, protagonistas de un tiempo histórico anterior, no eran "patriotas" de ninguno de los nuevos países, ya que tales comunidades nacionales todavía no existían como tales. Sus pertenencias eran, paradojicamente, algo que seguimos buscando doscientos años después: una comunidad regional, continental, americana.

El bicentenario: un espejo complicado
Entre el 2009 y el 2011, casi todos los países de América Latina, con excepción de Brasil, celebrarán, pocos años más o menos, los doscientos años de sus "acontecimientos fundacionales".
Sin embargo, conjuntamente con la mirada festiva y autocomplaciente, aparece una extendida opinión de que no llegamos a esta instancia histórica con mucho que celebrar. Lo que parece un dato muy argentino ("no estamos a la altura de nuestros padres libertadores", "seguimos arrastrando los mismo problemas que en aquel tiempo") es una lectura presente en la mayoría de los países latinoamericanos.

Manuela Saenz. Las mujeres tuvieron una participación importante aunque poco reconocida en los procesos de independencia. Afiche realizado por el gobierno de Venezuela para conmemorar a Manuelita Saenz, mujer de Simón Bolívar y destacada jefa militar.

Por el contrario, los festejos de hace 100 años, cuando los mismos países llegaban al Centenario, lo que imperaba era el auto reconocimiento, la felicitación por haber arribado a un destino pujante y esperanzador. Al menos esa era la imagen de los sectores dominantes. Las elites de Argentina, México o Venezuela tenían sus motivos: a cien años del reclamo de independencia política, los grupos privilegiados habían logrado ordenar un territorio extensísimo, construir Estados Nacionales más o menos poderosos y grandes ejércitos. Además, la exportación de algunos productos primarios (los cereales y carnes argentinas, el café venezolano, los minerales mexicanos) habían estructurado una economía pujante, aunque enormemente desigual. A cien años del comienzo de la revolución americana, convivían millones de campesinos sin tierra con grandes empresarios exportadores que acumulaban algunas de las fortunas más grandes del mundo.
Así, las celebraciones en el 1910 fueron previsibles: grandes festejos por parte de las elites dirigentes, imponentes demostraciones de los logros alcanzados, de la riqueza acumulada, de las ciudades construidas con esos fastuosos ingresos comerciales. Y, al mismo tiempo, sectores populares de diverso origen y con distintos reclamos, consolidaban sus luchas y reclamaban, con más o menos violencia, tanto en las grandes ciudades, los puertos y las haciendas, su reconocimiento como protagonistas de la historia.

Hoy, en las puertas del Bicentenario, los gobiernos y los pueblos de la región se preparan para la celebración de aquellos acontecimientos fundacionales. Al igual que los festejos del primer Centenario, muchos sectores sociales siguen esperando ser incluidos en una concepción integral de ciudadanía. Los pobres continúan siendo mayoría en el conjunto de habitantes de América Latina.
Por otra parte, y a diferencia de lo que ocurría en tiempos del primer centenario, en la gran mayoría de los países de la región, están vigentes sistemas de gobierno representativos elegidos por medio del voto popular de todos sus ciudadanos.

Asimismo, en los últimos años, también se profundizaron los proyectos y acuerdos para integrar a los pequeños países nacidos hace casi doscientos años.
La idea de una "patria grande", una "nación americana" o "latinoamericana", que tan presente estuvo en las cabezas de los protagonistas de las gestas de 1810 parece haber recobrado vigencia.
Igual que en aquel tiempo, la historia no está aún escrita ni decidida: dependerá de las acciones que los hombres y las mujeres elijan y decidan realizar.
El Bicentenario, o mejor "los bicentenarios", se presenta como una oportunidad para volver a leer críticamente nuestra historia.

Federico Vázquez y María Ernestina Alonso
Buenos Aires, 22 de febrero de 2010

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